El arroz chino es un plato que viaja por el mundo con su mezcla irresistible de texturas, vegetales, salsa de soya y ese sabor a wok inconfundible. En esta versión vegetariana, eliminamos las carnes animales y usamos carne de soya como alternativa, sin perder ni un gramo de sabor. Rápido de hacer, lleno de color, proteína y sabor oriental, ideal para almuerzos rápidos o cenas contundentes.









